English Version

Octubre

Foto de Maria

Septiembre | Octubre | Noviembre | Diciembre | Enero | Febrero | Marzo | Abril | Mayo | Junio| Julio| Agosto

A continuación presentamos la duodécima parte del diario de planificación universitaria de Maria. María nos comparte sus pensamientos y experiencias durante su último año en la secundaria y su primer año en la universidad.

¿Adónde se fue el fin de semana? ¿Cómo es que me encuentro ahora rodeada de un sin fin de papeles sobre la democracia para mi clase de política, una cesta de lavar llena hasta el tope y hasta una montaña de ropa de invierno? Es la última noche de la última semana de tranquilidad. Los exámenes de mitad curso se aproximan y los precede un caos de sesiones de repaso, notas de último minuto, ¡tantas preguntas y días enteros de aventuras en la biblioteca!

Este mes ha sido denso, repleto de las ansiedades que emergen al tratar de establecer la rutina más eficiente posible. Nunca había valorado tanto el tiempo. En la secundaria ya se hacia un recurso escaso pero ahora solo unos segundos pueden ser una gran diferencia. Antes, la norma era dormir menos de cuatro horas todas las noches para cumplir con todas las tareas que requería ser un estudiante de último año en la secundaria. Ahora me doy cuenta de que habituarse a ese ritmo fue un error. Aun así, las actividades del día no se afectaban por la escasez de sueño.

Ahora, si no duermo por lo menos ocho horas todas las noches, puedo estar segura de que los efectos físicos y mentales se harán sentir al día siguiente. La verdad es que, en este nivel académico, hay que planear en antelación. Para lograr ser lo más competente posible, he tenido que modificar muchas de las ideas que tenía en la secundaria sobre lo que significa estudiar con efectividad. Este semestre estoy matriculada en cuatro cursos: Macroeconomía, Nanotecnología, Introducción a Política Comparativa, y un Seminario sobre la Utopía y la Antiutopía. A diferencia de la secundaria, en la universidad la cantidad de cursos crea dificultades para distinguir prioridades; mucho más cuando una está acostumbrada a hacer el mejor trabajo posible en todo lo que una hace. Por ejemplo, leer muy despacio con intención de entender lo que se lee y no de terminarlo, es un lujo que un estudiante de universidad raramente tiene. Con más de 100 páginas que leer todas las noches, la capacidad de notar los conceptos principales mientras se ignoran los detalles más triviales se hace imperiosa.

Creo que aun si pasara días enteros dedicados a la tarea, no tendría tiempo suficiente para terminar todo el trabajo y prevenir crisis de última hora. Es por esta razón que el ejercicio físico es tan importante pues ayuda a atacar todo el estrés que acompaña a la vida intelectual de la universidad. Con esta idea en mente, me uní al equipo de salsa de Harvard, un grupo latino pequeño que no ocupa mucho tiempo y provee oportunidades para divertirse y a la misma vez mantenerse en forma.

He aprendido que es importante participar y estar activa en todos los aspectos universitarios, comenzando por el aula. Las notas que daban en la secundaria estaban basadas, más que nada, en el trabajo escrito mientras que la participación en clase no era tan importante. En la universidad, no obstante, ya que la meta es educar por encima de todo y crear hombres y mujeres de negocios y ciudadanos con motivación, existe un mayor énfasis en la conducta social. Es un hecho que en un lugar como éste la timidez no debe imperar. En una universidad tan grande como Harvard, el gran número de estudiantes hace que el acceso a los profesores sea limitado. Si una misma no toma la iniciativa de asistir a las horas de oficina del profesor, o si una no se aventura a levantar la mano en clase para emitir una opinión, es muy poco probable que a una la noten o que el profesor se motive para escribirle una carta de recomendación para la carrera.

Sí, es importante prepararse para el futuro cercano y no tan cercano, pero también es importante darse la oportunidad de disfrutar de verdad los mejores años de la vida. Así que yo, mientras resuelvo innumerables problemas y escribo ensayos sin fin, estoy determinada a desempeñar el mejor rol que sea posible porque estoy firmemente convencida de que las notas que saque me llevarán a una vida profesional exitosa. De todas formas, dedico tiempo a trabajar en equipo, disfrutar conversaciones animadas con compañeros de clase y amigos fascinantes, muchas veces en más de un idioma.

Y esto es de lo que la universidad se trata—es mezcla agridulce de noches de ansiedad en las cuales la tarea se amontona mientras la madre se extraña y una comparte con la vecina de al lado una taza de chocolate caliente leyendo a la vez páginas y páginas sobre teorías de modernización mientras el invierno se acerca inexorablemente.



CORPORATE HOME     ABOUT ACT     ACT SITE INDEX     CONTACTING ACT