English Version

Junio

Foto de Maria

Septiembre | Octubre | Noviembre | Diciembre | Enero | Febrero | Marzo | Abril | Mayo | Junio| Julio| Agosto

A continuación se ofrece la vigésima anotación en el diario de María. María comparte con nosotros sus pensamientos y experiencias durante su último año en la secundaria y su primer año en la universidad.

Ni siquiera en mis sueños más locos cuando era más joven hubiera podido imaginarme salir de mi oficina EN MANHATTAN y caminar hasta mi casa EN MANHATTAN, y mucho menos encontrar cosas tan extraordinarias como el Empire State durante mi caminata diaria.

Hoy es el último día de mi primera semana como becaria de verano en la organización New Alternatives for Children, Inc. (NAC), ubicada en la ciudad de Nueva York. Llegue aquí el domingo acompañada por mi padre, quien se negó a dejar que su niña se perdiera por estas calles ajetreadas y rascacielos de Spiderman. Esa misma noche me despidió en una residencia muy linda situada en el Upper East Side de Manhattan, donde se van a hospedar los 11 becarios de Harvard que trabajarán con organizaciones sin ánimo de lucro. De veras soy muy afortunada por haber encontrado un programa de becas que provee alojamiento gratis. Para la mayoría de estudiantes, la paga por cualquier trabajo o beca, especialmente en Nueva York, no incluye un estipendio para el alojamiento, por lo que se ven obligados a usar un porcentaje muy elevado de su salario para cubrir el hospedaje. Este puede ser bastante caro en la ciudad. Cuando entré a mi edificio la primera vez, me alegré de haber pasado tiempo extra investigando sobre becas de verano hasta encontrar la que más se ajustaba a mis necesidades e intereses. La verdad es que la residencia es muy acogedora. Vivo en el séptimo piso, donde se vuelve a respirar el aire de residencia universitaria. Hay pasillos con cuartos a ambos lados, además de baños, cocina, gimnasio y otras instalaciones. El mejor aspecto del lugar, no obstante, es la proximidad a la estación del metro.

Las historias que había escuchado acerca del transporte público neoyorquino metían miedo. Mi papá estaba tan preocupado que insistió en acompañarme a mi oficina el primer día de trabajo. Pero todo fue mucho más relajado que lo que habíamos previsto. Aunque el tren aquí es definitivamente más bullicioso que el inofensivo "T" de Boston, está muy limpio y es muy eficiente. Hasta ahora no he tenido ningún problema con los pasajeros, y siempre he llegado puntualmente a mi destino.

Pero sí tengo que caminar un poquito desde la estación del metro hasta mi oficina. Ahora entiendo por qué, comparados con los habitantes de Miami, los de Nueva York lucen tan delgados. Aquí todo el mundo camina. Los neoyorquinos llenan las calles y aceras a todas horas en esta ciudad que ciertamente nunca duerme. De camino al trabajo cada mañana, me sorprende ver tantas caras diferentes cada segundo, y notar tantos acentos entre las conversaciones por teléfonos celulares, siempre interrumpidas por el ruido de los taxis impacientes.

En cuanto llego a las oficinas de NAC, abandono todo el ruido y encuentro al fin un entorno tranquilo y, sin embargo, fascinante. Esta organización sin ánimo de lucro lleva décadas ayudando a los niños con discapacidades y enfermedades crónicas. A través de una variedad de programas como servicios preventivos y de adopción, el grupo ha logrado crearse una reputación como protector de la juventud necesitada y de sus familias en el área de Nueva York.

El ambiente laboral es muy diferente de las aulas universitarias, y definitivamente muy diferente del pre-universitario. Esto lo pude notar desde el primer día. Cuando mi supervisora me vio apagar el teléfono celular, sonrió mientras me decía que no era necesario. Cuando se trata de un trabajo, se asume que los empleados son diligentes y responsables, y que no dedican su tiempo a llamadas telefónicas personales no urgentes. Pero si se trata de una emergencia, entonces el empleado puede responder. Con más confianza, obviamente, viene más responsabilidad.

Yo trabajo ocho horas cada día, desde las 9 AM, de lunes a viernes. Mi responsabilidad principal es apoyar la organización de más y mejores programas recreacionales para niños discapacitados en la ciudad de Nueva York. Hasta ahora he estado inmersa en la investigación requerida para el ensayo que tendré que escribir al final sobre el tema. Aunque también he tenido tiempo de conocer al grupo de más de 100 empleados y de visitar los dos edificios que constituyen la organización. La verdad es que todo el mundo me ha dado una bienvenida muy afectuosa. He disfrutado conversando con compañeros de trabajo mayores que yo acerca de sus experiencias universitarias y laborales hasta la fecha. Como he mostrado interés, mi supervisora hasta me ha invitado a almorzar con abogados de la firma JP Morgan, y otro compañero se ha ofrecido a ponerme en contacto con profesionales en el área de desarrollo internacional.

He aprendido que hasta las cosas aparentemente más insignificantes importan en el trabajo. La apariencia personal, por ejemplo, es crucial. Elementos como la elocuencia y el entusiasmo también ayudan muchísimo. El tener la iniciativa de presentarse a desconocidos e iniciar una conversación inteligente demuestra determinación e interés, además de expandir mi círculo social. En este sentido, he tratado de almorzar con otros empleados la mayoría de los días y de ofrecer mi ayuda siempre que he pensado que se necesitaba. También, el llamar a otras personas por su nombre y evitar las interacciones genéricas expresan consideración y atención. Ya que he tenido cuidado para no olvidar estos detalles, mi experiencia ha sido muy fructífera.

Pero me muero por empezar a disfrutar del fin de semana. Hay tantas cosas interesantes que hacer en Nueva York que estoy determinada a participar lo más activamente posible. Esta mañana, por ejemplo, Enrique Iglesias dio un concierto GRATIS en el Centro Rockefeller. Desafortunadamente, estaba programado para las 7 AM, y no pude asistir. No obstante, hay muchas otras oportunidades para divertirse y conocer la ciudad. Habrá conciertos y obras teatrales gratis en Central Park todas las semanas. En Bryant Park también se mostrará una serie de películas gratis en un área de picnic. Además, en algún momento quisiera visitar Spanish Harlem, donde habrá muchos cantantes de salsa durante el verano.

Como pueden ver, se avecina un verano muy ocupado, pero por alguna razón ya estoy deseosa de regresar a Cambridge en el otoño. Nueva York es una ciudad fascinante, pero no me imagino viviendo aquí en un futuro. Sí, es sorprendente que una joven cubana se sienta más a gusto en el frío nordeste que en la carismática y legendaria Gran Manzana.



CORPORATE HOME     ABOUT ACT     ACT SITE INDEX     CONTACTING ACT